ESCUELA DE VERANO 2025
En Altafulla, una pequeña localidad de la costa cercana a Tarragona, hemos vuelto a celebrar la Escuela de Verano. Esta edición ha sido especial porque no se ha invitado a ningún orador internacional. Hemos organizado la Escuela dando tribuna a las diferentes Ramas que han querido participar. Y creo que no me equivoco si digo que el listón ha quedado muy alto.
Hemos compartido un paseo por los planos invisibles con una perspectiva búdica, hablando de La Realización a Través del Corazón. Y, además, desde un entorno ideal cerca del mar en una localización muy especial donde las calles nos hablan del medioevo y las casas de los pescadores de antaño frente al mar nos invitan a pasear en cualquier momento del día.
Durante esos días hemos escuchado departir sobre la Fraternidad, sobre el Amor, sobre la Conciencia Espiritual, sobre el Universo y su Corazón, sobre la Autotransformación, sobre el Misticismo como acercamiento a la Divinidad, sobre cómo Vivir en lo Eterno y, en definitiva, sobre el Corazón que no sólo late, sino que es nuestro Centro de Conciencia y la Voz Silenciosa a la que hemos de atender. Es imposible resumir aquí todos los contenidos, pero sí puedo decir que ha sido un baño de Luz para todos los asistentes.
Nuestra sección no es la más numerosa, pero me atrevería a decir que es una de las más brillantes. Con mis manos he gobernado el timón de la S.T.E. durante doce años y he podido constatar su singladura constante y regular durante la que todos hemos crecido internamente. Desde hace más de un siglo, estamos embarcados en un viaje de exploración y descubrimiento y no siempre ha sido fácil avanzar entre los escollos, o en medio de los temporales. Pero, a pesar de todos los impedimentos, hemos llegado hasta aquí con más anhelo si cabe de seguir adelante, siempre más lejos, siempre más hondo en nuestro devenir y siempre intentando acercarnos un poco más al ideal. Sí, la sección española surca los mares de la existencia siempre más allá, siempre mar adentro, entre aguas tendidas, con las velas tensadas, suspendidas hacia el horizonte de la Verdad. Buena prueba de ello han sido esas magníficas exposiciones por parte de nuestros hermanos durante los cinco días de la Escuela celebrada a finales de agosto.
La Coral en la que participa nuestra hermana Ana María quiso obsequiarnos con un espléndido concierto de despedida que tuvo lugar en la iglesia de San Martín, en la parte antigua del pueblo. Fue un regalo que ella ha querido hacernos a todos en este final de etapa que se cierra ahora. Todos los finales anuncian nuevas aperturas, y éste sólo es un punto y aparte para el futuro inmediato.
Como última Escuela de Verano que he presidido, y en la que se ha efectuado el traspaso del Testigo Teosófico al nuevo Secretario General, me siento honrada y agradecida al constatar la buena armonía y fraternidad que nos ha rodeado a todos durante uno de los eventos clave de nuestra sección. Dejo el timón en inmejorables manos y encomiendo a todos mis hermanos que remen con todo su corazón para que la Teosofía pueda llegar más lejos y más adentro en los corazones de nuestros semejantes. Recordad que jamás se acabará nuestro viaje, como decía el poeta Joan Maragall en su Excelsior y, por lo tanto, atendiendo al requerimiento de nuestro poeta Alberti, os digo a todos ¡A los remos, remadores!, ¡Remadores, a remar!
Àngels Torra.
Victoria Rodrigo
«En esta nueva edición de la Escuela de Verano 2025 hemos podido disfrutar de unos días de reencuentro donde hemos alternado las sesiones de estudio con los momentos de descanso y tranquilidad en un enclave lleno de encanto en la Costa Daurada.Bajo el lema genérico “La Realización a través del Corazón ” las sesiones fueron preparadas por algunas de las ramas de la Sección Española y se alternaron las conferencias con los talleres.En esta ocasión y con motivo del cambio de Presidencia en la Sección Española, se llevó a cabo una entrañable y emotiva ceremonia para el “Pase de Testigo” al nuevo Secretario General donde se puso de manifiesto la cohesión de todas las ramas.En la clausura de esta edición tuvimos la oportunidad de disfrutar de un concierto presentado por la Coral “I Dilettanti” .
Esperamos con impaciencia la próxima edición 2026 de este encuentro que se llevará a cabo en el mismo Hotel Altafulla Mar.»
Alfons Bayona
«En un entorno excelente para el estudio y el relax, se ha celebrado una nueva edición de la Escuela de Verano coincidiendo con el 150 Aniversario de la Sociedad Teosófica.Las ponencias presentadas han sido de alto nivel y los asistentes así lo acreditaron. Asimismo, la estructura en cuanto a horarios para las conferencias y el ocio se complementaron a la perfección para tener disponibles momentos de relax y de reflexión al borde del mar.
El próximo año se prevé contar con un mayor número de asistentes, por lo que animamos a todo aquel que lo desee a no perder esa oportunidad de participar en la nueva Escuela de Verano 2026, en esta ocasión conducida por Juliana Cesano, trabajadora activa en el Centro Nacional de la S.T. en EE.UU…, argentina de nacionalidad, que tratará la Meditación como tema central de sus exposiciones.
No se lo pierdan.»
Maria Carmen César Galante
«Queridos hermanos, esta Escuela de Verano ha sido muy especial porque el encuentro, el abrazo, la conversación íntima, la confraternidad generada entre amigos y hermanos de muchos años hicieron que se reverdecieran los lazos de amor. Por otra parte, los temas que se expusieron hizo que se creara una atmósfera, donde los saberes de cada uno de los ponentes, era como una lluvia refrescante no solo por las bellas palabras, sino por la vida en que iban impregnadas de vivencias y experiencias compartidas. Los momentos de las comidas, los paseos, instantes de convivencia que aprovechamos para juntarnos los miembros del Instituto HPB y en otra ocasión con los miembros del Club de los Lobos Solitarios (grupo de estudios de simbología y teosofía). Pero lo que más me impactó fue el momento en que se hizo el traspaso de la Presidencia de la STE.
Los dos hermanos Ángeles Torra i Burón y el Jesús Iglesias, ambos muy emocionados por el momento trascendente que estaban viviendo, nos hicieron participar de tan bello instante, en el que todos sentimos en nuestros corazones como latía la vida de la STE. Ha sido una Escuela de Verano con muchos momentos entrañables. Adjunto una foto donde estamos los Secretarios Generales desde el año 1995 con Carmen César, José Tarragó, Clarisa Elosegui, Ángeles Torra y Jesús Iglesias.»
Jesús Iglesias
«Un instante de darnos cuenta de lo que es la vida compensaría todo el tiempo que lo ha precedido con toda la suma de esfuerzos, intentos, dolor, caídas, aprendizaje sin fin. Un instante de darnos cuenta de lo que es el movimiento teosófico justificaría todo el tiempo-camino que nos ha traído a este modo de clara comprensión de la Vida. Un instante de darnos cuenta de la importancia de un evento como una Escuela de Verano daría total sentido a cada uno de los instantes dedicados en el día a día, semana tras semana, mes tras mes a vivificar este anhelo de vivir plenamente, que es invitación del alma, del espíritu teosófico. Esta Escuela de Verano, para mi todas aquellas a las que he asistido, es y son como un venero de claras, transparentes y saciantes aguas, que dan sentido a todo un año de realizaciones grupales, de un compartir con los hermanos. Son un punto culminante, un punto de tensión espiritual, un fuego que nos purifica y realiza.
Las Escuelas de Verano nos proporcionan la vitalidad, la energía y el poder de emprender y de realizar. Este emprender y realizar no es otra cosa que un servicio grupal, impersonal y fruto de un silencio del que las cosas son su expresión más genuina. Este vivir en plenitud un instante, como la Escuela de Verano, nos permite evocarla en presente y en presente valorar nuestra contribución a cada instante teosófico. Porque el sentido de la vida no es distinto del sentido de cada instante. Y el vivir teosófico, al menos su intento sincero, no es otra cosa que el vivir teosófico de cada instante, el acercamiento a la Verdad para ser la verdad de cada instante. Me aproximé a esta Escuela de Verano en silencio, sin haber preparado alocución alguna, porque aquello que hubieron de ser mis palabras al término de la misma, surgieron del intenso vivir y compartir durante los días que duró el evento con todos los hermanos que allí nos congregamos. La Escuela de Verano es fuente de inspiración y consagración para quienes estemos dispuestos a tener una apertura de mente y de corazón que nos revele la sacralidad de todo cuanto vivamos y el dharma nos regale como presente. Ojalá, y es mi deseo, que todos vivamos un año lleno de instantes plenos de verdad, de teosofía, y que nos encontremos en la próxima Escuela de Verano para sumar y ser expresión serena y dichosa en nuestras vidas de lo mejor que el presente nos regala, nuestra fraternidad, la unidad en el Corazón Uno de todo cuanto en el cosmos late y respira. En esta Escuela de Verano se ha prodigado como un hermoso latido del Corazón Uno y, ciertamente, el latido de nuestros corazones se ha unificado. Me afirmo en que cada Escuela de Verano es un pequeño latido en el Corazón Uno al que todos estamos invitados. Bendiciones y abrazos desde el Corazón Uno que en cada Escuela de Verano nos congrega.»
Rama Mollerussa
La realización a través del corazón
Compartir esta escuela de verano ha sido especial porque todas las ponencias presentadas por las distintas Ramas fueron a cuál más profunda y hermosa.Es de agradecer la variedad, claridad y profundidad de las presentaciones, todas ellas inspiradoras y testimonio de haber sido preparadas con el corazón.Han abordado todos y cada uno de los posibles caminos que han de conducirnos desde el propio corazón hasta el mismo corazón del Universo.
Gracias, gracias, gracias.









